Video killed the radio star 

El título de esta canción ochenteta me inspira para escribir sobre nuevos modelos de negocio. 

El vídeo no mató a la radio, aunque le obligó a adaptar su modelo de negocio.

Hace unos años las discográficas estaban en pie de guerra contra internet, hoy buscando e innovando en nuevos modelos de negocio han hecho posible generar un negocio diferente.

Hace años los comercios estaban en pie de guerra contra una realidad que hoy nadie cuestiona, la compra por Internet. Hoy en día a esos mismos comercios internet les ayuda a estar donde antes no lo hubieran imaginado, a llegar a clientes diferentes.

Desde hace tiempo la prensa lucha por encontrar su sitio en una realidad de comunicación diferente, sigue debatiéndose en la incertidumbre pero encontrará su modelo o modelos para los nuevos clientes.

También las líneas aéreas lucharon contra el low cost y han ido encontrado -creando- su sitio.

En el Siglo XVII los sabios estaban en pie de guerra contra los que, mirando diferente, afirmaban que el mundo giraba, hoy nadie lo duda.

Ahora los taxis y los hoteles están en pie de guerra contra UBER, Cabify o los apartamentos turísticos en una guerra perdida de antemano. No entienden -no quieren entender- que para los jóvenes de hoy el “servicio exclusivo de taxi” no es ya un valor, el valor está en ir de un lugar a otro a un precio razonable, ir solos o con gente no importa sino que aporta. Hoy queremos encontrar con quien ir, no queremos tener que buscar la parada de taxis que no se molestan en vernos cuando buscamos el servicio bajo la lluvia donostiarra.

Algo parecido ocurre con los apartamentos turísticos. Hoy para hacer turismo urbano no se valora tanto el servicio que da el hotel tradicional como la flexibilidad de otro tipo de servicios. Es una realidad que convivirá con el modelo tradicional, no lo va a matar y es probablemente un aliado clave para un desarrollo turístico que no sólo busca el sitio sino las experiencias que este ofrece.

Apartamentos, servicios de transporte, paquetería, vuelos…, tienen que pagar sus impuestos y salarios pero los servicios tradicionales tienen que adaptarse a una nueva realidad y no sólo luchar por un Statu-quo que hoy ya no se entiende aunque la corrección política obligue muchas veces a apoyarlo a los mismos que luego lo utilizan. Colaborar con los modelos nuevos para encontrar cada uno su hueco pudiera ser un buen comienzo.

Los taxis, los hoteles, la prensa, la comunicación y tantos otros han de buscar como adaptarse a una realidad que ha cambiado, que cambia de manera permanente, que no valora lo que antes valoraba, que valora lo que antes no era siquiera planteable.

Luchar por mantener los servicios como en los años 80, pretender que el usuario renuncie a lo que quiere, es no darse cuenta, no querer darse cuenta, que el mundo ha cambiado y seguirá cambiando.

Lo mejor sería que en lugar de reaccionar a lo que “nos viene de fuera” seamos nosotros quienes creemos nuevos modelos de negocio. Industria, diseño, medicina, tecnología, educación… van a ser nichos de grandes y revolucionarios cambios que hemos de aspirar a liderar.

¿Adaptarse o mantenerse?, ¿ver riesgo o ver oportunidades?, ¿fomentar el plañideo constante o la búsqueda de soluciones? ¿Proteger al que no se atreve a moverse o al que se busca la vida?…, esas son algunas de las cuestiones…

Santiago Barba Vera 

@sbarbavera

Agosto 2017

Categories: Gestion general

Presión o la muerte de un banquero

Todos los días me llama el fondo buitre propietario de mi deuda para que pague, me persigue el banco para que pague, la compañía telefónica, el ayuntamiento…, el banco ha puesto una demanda para quitarme el piso,  no le importan mis hijos, la empresa me hace contratos cada semana y por unas horas y además ha planteado otro ERE, las vacaciones son los días que no tengo trabajo y miro todo el día el teléfono por si alguien llama., no puedo más, tengo el balcón enfrente, ocho pisos hacia abajo, salto y… se acabó la presión”.

La presión descrita es habitual en la España de hoy, todos conocemos personas sometidas a ella, les vemos muchas veces sin mirarles,  les oímos sin escucharles. 

Hace unos días un ex banquero, sometido a la presión judicial, financiera y mediática decidió acabar con su vida. Triste hecho que me ha animado a escribir este post agobiante.

La muerte del banquero no debería hacernos olvidar, o más bien debería hacernos pensar, que en la España de los últimos 8 años probablemente haya habido muchas personas que, sometidas a esas presiones, hayan decidido apartarse del problema. Apartarse es un decir pues en general supone traspasarlo al siguiente.

Vivimos rodeados de selfies sonrientes y viajes baratos que en muchos casos quieren ocultar la procesión interior, la presión que lleva al infarto, a la ventana, a la depresión…

Ni la banca ni la política, ni la propia sociedad, han, hemos, sido capaces de encontrar las fórmulas para reducir la presión sobre las personas por ejemplo buscando como pactar soluciones entre deudores y acreedores. En muchos casos las entidades financieras prefieren vender las deudas -con quitas de hasta el 98%- a “fondos buitre”, fondos que son mucho más “hábiles” a la hora de extorsionar al deudor para que pague hasta el 100% con ganancias espectaculares. 

No deja de ser una forma elegante y legal de apartarse del problema en lugar de enfrentarse a él y resolverlo. 

Se presiona a los deudores sabiendo, o intuyendo, que muchos no aguantarán la presión, que harán lo que no quieren ni deben, que acabarán en psiquiátricos, en cementerios o arruinando a sus familias. No importa, todo es válido y legal para cobrar la deuda lo más rápidamente posible, además cuentan con la tranquilidad de saber que lo que cada uno haga es algo de lo que nadie se va a enterar y nadie les va a responsabilizar.

Deberíamos reflexionar sobre cuanta falta de sociología, de empatía, de humanidad existe en un sistema social que prefiere taparse los ojos ante la realidad de presión a la que se somete a las personas, ante hasta qué punto preferimos no llegar a acuerdos y “pasar la pelota” para librarnos decidir, tenemos el derecho a decidir que hacer con el deudor pero se lo pasamos a otro para no tener la responsabilidad de hacerlo.

A pesar de la reflexión y del ejemplo de cómo un hombre con gran capacidad de aguantar presión decide apartarse, no soy optimista en que alguien decida levantar un poco el pie para reducir presión, llegar a acuerdos con los deudores y conseguir un panorama mejor para todos.

En lo que si soy optimista es en que la solución pasa por tener fuerza, coraje, decisión y determinación para enfrentarse a todo eso sin apartarse, sin agacharse. Al final los hombres de gris apartarán la vista ante la determinación de las personas por labrarse un futuro mejor.

Santiago Barba Vera

Julio 2017

Categories: Gestion general

Colores, olores y sabores

El rojo de la pasión, la fuerza del amarillo, el verde de la esperanza, el riesgo de los azules.
El olor del riesgo y la carrera, de la victoria y del esfuerzo compartido.

El sabor del avance, de la batalla, de las derrotas parciales y del triunfo.

Colores, olores y sabores conforman la apuesta de la empresa para crecer y desarrollarse, colores olores y sabores que complementan los balances y las cuentas de resultados. Colores, olores y sabores detrás de los que hay personas, balances detrás de los que solo hay máquinas stocks y los ratios de siempre.

Emprender, crear, avanzar, supone riesgo, supone adrenalina, supone triunfo, riesgo, fuerza y pasión, caos y futuro.

Es una batalla dura y solitaria, al enfrentar el plan de negocio con la banca de hoy encontramos unas estructuras sordas, daltónicas, que no perciben olores colores y sabores, sino que perciben grises, no están preparadas para analizar el más allá, la visión el riesgo y la locura. Un choque con la realidad, realidad que por si sola nunca avanzará.

Estos años de austeridad han matado el análisis de riesgos, hoy solo se analiza la seguridad, pero si queremos ser más que los demás, si queremos ser los primeros hay que aceptar que sin colores diversos, sin olores diversos, sin sabores diversos no hay esfuerzo que valga. Lo que conocemos ya lo hicieron otros antes que nosotros, lo desconocido hemos de hacerlo nosotros. ¿Alguien se apunta?

Santiago Barba Vera

Julio 2017

Categories: Gestion general

Legislación medioambiental como catalizador de la economía circular

En un mundo en el que hemos de revertir la situación medioambiental para utilizar menos recursos naturales y generar menos residuos contaminantes la economía circular es una filosofía de vida orientada a la optimización y a la racionalización. La economía circular no es algo nuevo, es algo que se hacía pero tal vez habíamos olvidado, hoy en día es una gran oportunidad de crear actividad industrial, empleo y mejoras ambientales. El trabajo a hacer es responsabilidad de todos; de los legisladores, de los actores económicos y de los ciudadanos que con nuestras actuaciones definimos el futuro del planeta.

Hoy en día es la Comisión Europea quien está liderando el proyecto de transformación hacia una economía circular. La concepción europea del derecho ambiental ha ido evolucionando desde una visión inicial más relativa a la conservación ambiental hacia una visión más horizontal y multisectorial

A nivel de directivas y legislación se ha pasado de efectuar directivas en asuntos esenciales para el medio ambiente (como es la directiva de gestión y tratamiento de residuos o las directivas sobre agua) a diseñar paquetes como el de “cerrar el círculo 2015” para avanzar en una economía circular multidisciplinar e interdependiente.

Ese liderazgo europeo se ejerce claramente a través del instrumento “Cerrar el círculo” de la Comisión Europea.

Todavía no podemos concluir que ese instrumento se haya extendido de manera suficiente “aguas abajo”, los gobiernos (Estatal y Vasco y en nuestro caso las Diputaciones) son conscientes de la necesidad de un cambio de paradigma y de las enormes potencialidades de la economía circular para crear actividad industrial y de servicios con empleo de calidad. Ahora es el momento de integrar los planes europeos en las propuestas formales y de ser capaces de apoyar el trasvase de fondos europeos hacia actividades generadoras de empleo y riqueza.

Es evidente que existe una percepción cada vez más clara de la necesidad de implantar un nuevo modelo económico basado en la sostenibilidad, en el respeto al medio ambiente y en el uso racional de recursos naturales, todo ello acompañado de un buen entorno y relaciones laborales y sociales. Esa conciencia ha de materializarse y las administraciones publicas más próximas, como son las Diputaciones Forales, tienen en este momento la oportunidad idónea para apoyar un nuevo tejido industrial en torno a la economía circular, tejido que está naciendo y que permitirá crear mucho empleo en los próximos años.

En el caso vasco estamos muy habituados a los apoyos y políticas sectoriales, y la conversión de la economía tradicional (lineal) en circular requiere un apoyo y un esfuerzo multisectorial añadidos, al igual que requiere unos esfuerzos importantes en educación y formación.

Las Diputaciones Forales, como órganos de mayor proximidad en la economía vasca, y el Gobierno Vasco como ente coordinador están en este momento ante una magnífica oportunidad para liderar un proyecto de transformación de la economía circular y para tratar de que una parte relevante de esos fondos puestos a disposición de la industria lleguen a Euskadi para crear industria, empleo y riqueza.

También hay que tener en cuenta que el importante tejido empresarial existente en Euskadi en el entorno de actividades medioambientales y de reciclaje (desde ACLIMA como Cluster de medioambiente a empresas de reciclaje, de I+D+i, de remanufacturing, de “Smart cities”, etc) está deseando colaborar para avanzar conjuntamente hacia los logros de conseguir un planeta y un entorno más saludable y más sostenible mientras se genera más empleo y más riqueza.

Acciones para una política efectiva de economía circular

Con el objetivo de diseñar una política efectiva para “hacer circular la economía” entiendo que las administraciones deberían adoptar un ambicioso paquete específico sobre economía circular a nivel de la CAPV que como primer punto integre los puntos del programa Europeo y que lo adapte a nuestra concreta realidad:

  • Lograr un mínimo de reciclaje efectivo (no de recogida selectiva) del 65% de los residuos municipales para 2030
  • Lograr un objetivo mínimo de reciclaje del 75% de los residuos de envases para 2030,
  • No verter en vertedero residuos reciclables para el año XX
  • Incrementar las tasas de vertido a vertedero
  • Diseñar medidas concretas para convertir en industriales proyectos demostrativos de economía circular
  • Promover con acciones concretas la industrialización con productos o materiales reciclados,
  • Promover una mayor implicación del centro de Ecodiseño en las actividades relacionadas con el envasado y reciclaje
  • Promover y activar el “foro de reutilización y reciclaje”
  • Promover y apoyar la creación de centros de investigación en reciclaje y reutilización,
  • Apoyar el I+D para nuevas corrientes de residuos y reciclaje o reutilización.
  • Integrar otros aspectos clave como:
    • Convertir El Centro Medioambiental de Zubieta en El Centro neurálgico de fomento de la economía circular en Euskadi,
    • Publicitar adecuadamente e intensificar el programa de “proyecto demostrativos de economía circular” con medidas más ambiciosos en cuanto a generación de empleo y riqueza
    • Diseñar un módulo educativo de título para DBH y otro para la Universidad
    • Apoyar la generación de contratos de prácticas y formación en la economía circular.
    • Apoyar proyectos ambiciosos de colaboración universidad empresa en la economía circular.

Lo anterior, ¿cómo puede hacerse?

Yo propongo utilizar metodologías similares a la que la UE está utilizando para generar sus legislaciones de economía circular y que consistiría en crear un grupo de “stakeholders”, definir una visión de la economía circular a 30 años y poner programas en marcha, programas a nivel operativo de nuestro territorio. La participación de IHOBE y Aclima en este proyecto sería fundamental.

De cara a “incentivar” el proceso sería conveniente poner en marcha un paquete de medidas 2017 para la economía circular detallado y concreto.

Creo firmemente que la economía circular es un gran generador de empleo, de nuevas empresas y de actividad industrial  y por eso hemos de ser capaces de crear un “paquete circular” que combine administraciones, empresas y centros educativos en la búsqueda de actuaciones sostenibles.

Como cierre de este trabajo quiero concluir con una visión de futuro próximo; para avanzar en la sostenibilidad las ciudades del futuro utilizarán menos transporte privado y más público y este lo será aprovechando el suelto y el subsuelo con tracción fundamentalmente eléctrica, las nuevas generaciones han de conocer cómo el coche de gasolina deja de existir para convertirse en coches eléctricos, la legislación ambiental forzará que no se pongan en el mercado envases no reciclables lo que hará crecer la industria recicladora, al igual que lo anterior se van a desarrollar muchas actividades con apoyo público privado para recoger y reciclar los residuos que hoy pueblan nuestros mares y la energía que consumamos será en un alto porcentaje de origen renovable siendo el carbón el primero de los combustibles fósiles en desaparecer. Lo anterior se desarrollará con dos premisas clave; el cambio social hacia un mundo sostenible y la orientación de la I+D+i hacia proyectos innovadores en la misma línea. El avance dado por la legislación es importante pero ha de acompañar a ese nuevo modelo que está naciendo.

 

Lo anterior son las principales conclusiones de la tesina que realicé en el Master Internacional de Derecho Ambiental de la UPV/EHU

Santiago Barba Vera Abril 2017

El que quiera copia de la tesina, en el link o sino que me envíe una respuesta con su mail para que la envíe

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El cuento de…

Érase una vez un País azotado por años de duras luchas, asediado por los usureros y las elevadas tasas reales, dirigido por reyezuelos locales, leales solo a su propio interés.

Había en ese país una ciudad famosa por su comercio de sedas, lanas y productos de lujo. La ciudad había sucumbido a 4 años de guerras intestinas y estaba reducida a escombros, muerte y destrucción.

Un día que amaneció despejado, el Rey se acercó a una loma para observar la destrucción, con él, en dos elegantes corceles, sus consejeros mayores, Omar y Benjamín, a la cita se acercó el Alcaide de la ciudad, a pie, malherido y desgastado por las largas batallas.

El Rey preguntó a sus consejeros; ¿Qué veis allí abajo?

Omar contestó; veo una ciudad devastada, en la que si echamos a los pestilentes habitantes que quedan, nuestros esclavos podrán construir un nuevo circo máximo a la gloria de Su Majestad, donde hacernos ricos con los espectáculos y sus impuestos.

Benjamin contestó; yo veo miseria, peste, pobreza y riesgo de revuelta, deberíamos expulsar a la mitad de la población, al resto cortarles una mano para que no huyan y así obligarles a trabajar para generar fuertes tributos con que mantener a la corte y, de paso, hacernos ricos.

El Alcaide dijo; Majestad, en ese montón de escombros con gente vagando yo veo riqueza, veo la oportunidad de un mundo nuevo, veo personas con ganas de labrarse su futuro, de esforzarse por hacer de la ciudad algo nuevo, de trabajar por un futuro mejor, veo un nuevo puerto, una nueva sede comercial y un nuevo teatro, veo también la nueva capital del Reino. Veo mucho trabajo, mucho riesgo y mucha ilusión.

Todos le miraron atónitos y los dos consejeros echaron a reír diciendo; “Alcaide, te ha afectado la peste, ves visiones imposibles, eso que dices no tiene sentido ni siquiera intentarlo”

El rey dijo al Alcaide; “volveré dentro de 2 años, si consigues algo parecido a lo que dices, te daré las llaves de la ciudad, si no se las daré a mis consejeros. De todas formas te pondré unos leguleyos para que te vigilen”. Dio media vuelta y se alejó cabalgando en su blanco caballo.

Mientras el alcaide bajaba a la ciudad, temeroso e ilusionado por el reto, Omar y Benjamín se perjuraron en hacer lo que fuera necesario para que el plan del Alcaide no fuera posible. Conocían sus debilidades y a sus enemigos, sobre todo a aquellos que en épocas anteriores habían sido expulsados por él de la ciudad, pero también conocían su capacidad de tornar posible lo imposible.

El Alcaide reunió a los vecinos en las ruinas de la catedral y les contó su visión; les explicó que sería un trabajo duro sin garantía de éxito, en el que habría que crear desde la destrucción, buscar alternativas para construir sin apoyos exteriores, viajar para recuperar la confianza de los mercaderes, incluso para creerse que el proyecto de reconstrucción era posible. Muchos, enfermos y cansados, creían que era un engaño. Entre los varios clanes de artesanos tomó la palabra un Herrero que les dijo; “¿que tenemos que perder?, si nos rendimos nos deportarán a galeras o a ciudades lejanas o nos cortaran las manos, si nos apoyamos y luchamos juntos, tal vez, sólo tal vez, logremos crear el futuro propuesto por el Alcaide”. Aunque no todos apoyaron de la misma manera, comenzaron a pensar en como dar comienzo a un arduo trabajo en tan corto plazo de tiempo.

El Alcaide, que tampoco tenía claro como lograrlo, salió de la ciudad a buscar nuevos consejeros que le apoyarán en dar vida a su proyecto. Su fuerza le ayudó a encontrarlos pronto. Su apoyo era vital en el proyecto y ante los usureros que ya esperaban ansiosos su parte del pastel.

Cuando volvía, en la puerta de la ciudad le esperaba un rico caballero oriental que, aunque él lo desconocía, era probablemente un enviado de Omar y Benjamín. Alcaide, le dijo, “si me dejas quedarme con la ciudad, te doy un saco de oro”. El Alcaide, que no era incorruptible, lo pensó y lo pensó pero vió a las familias de los canteros, a su propia familia y a sus nuevos consejeros y decidió que no podría volver a mirarles a los ojos. Le dijo al caballero que su proyecto era otro y no aceptaba, y siguió su camino.

En la ciudad los canteros, carpinteros y arquitectos comenzaban a trabajar, con poco rendimiento todavía, los mercaderes, que conocían la noticia, desconfiaban, pero los productos de la ciudad les interesaban, y aunque se aprovechaban de los precios y la debilidad de la ciudad, comenzaron a intercambiar mercancías, muchas veces volviendo al olvidado trueque y otras con leoninas condiciones, con muchos de ellos hubo de llegarse a acuerdos que nunca podrían explicarse. 

 Unos meses después, comenzaba ya a divisarse una nueva ciudad, un nuevo orden. Entonces los consejeros del Rey enviaron a la ciudad nuevos emisarios de forma directa o a través de terceros. Uno de ellos era un antiguo Mercader de tulipanes que, con distintos ardides, había reunido un grupo de turbios caballeros que intentó quedarse con la ciudad, además como sabía que el Alcaide le debía favores antiguos, utilizaba todas sus malas artes para intentar quedarse con el nuevo centro comercial que sería la ciudad. Otro, enviado por los mercaderes de sedas orientales, trató de dividir la ciudad, quedándose con la puerta de entrada que, a la larga, le daría el control. Otro, un Bárbaro Mercader, trató de bloquear el comercio de la ciudad para llevarse los restos a su país. Esas luchas fueron continuas y a veces simultáneas.

Además de los enviados, los consejeros del Rey tenían espías en la ciudad y también había quien actuaba por libre, como el antiguo arzobispo cojo que había abandonado la ciudad con los primeros síntomas de guerra y una parte importante del tesoro de la misma pero que, con espías en la urbe, seguía aspirando a lograr mayores riquezas. 

 Como todo les fallaba, y el Plan del Alcaide y sus nuevos consejeros avanzaba apoyado por los miembros de la urbe, los consejeros del Rey lanzaban sus andanadas para dificultar un proyecto que, poco a poco, se iba consolidando. Los tribunales del Rey se convirtieron en campo de batalla, a veces limpia, a veces turbia y a veces claramente sucia, todo valía para lograr sus objetivos.

El Alcaide se reunía periódicamente con un grupo de monjes amigos, en cuyo monasterio se cultivaban raras hierbas, para debatir y reflexionar sobre la búsqueda de nuevos caminos hacia el crecimiento y el desarrollo.

El Alcaide y sus consejeros negociaron con los mercaderes, los prestamistas y los ciudadanos para construir el nuevo puerto, necesario para que las mercancías pudieran fluir.

Los plazos se acercaban y las batallas intestinas arreciaban, la ciudad avanzaba lentamente, todavía con grandes dificultades en el comercio, con los buitres revoloteando por si la ciudad no se levantaba del todo, incluso algunos clanes de artesanos se habían relajado pensando en que ya estaba todo hecho, o todo perdido.

A medida que los plazos avanzaban todos se ponían nerviosos, incluso los nuevos consejeros dudaban sobre la capacidad de llevar adelante el proyecto.

 En vísperas de la fecha prevista amaneció un dia gris, el silencio era sepulcral, no había viento, no había ruido, un caballero se acercó galopando a la ciudad, en un caballo negro, con un mensaje de los lejanos comerciantes de Sedas, otrora dueños de la ciudad; “se hace saber que hemos acordado con los leguleyos del Rey en invadir la ciudad de manera inmediata”. Cómo el Alcaide no se rindió, una gran columna de guerreros engalanados con vistosos colores apareció por el horizonte. La batalla fue dura, incruenta, pero las fuerzas enemigas eran superiores y en unos días su bandera de seda ondeaba en la Plaza Mayor de la ciudad. Ese día los leguleyos del Rey si estuvieron allí para izar la enseña del invasor.

 El Alcaide reunió a los pocos fieles que le quedaban y les planteó la situación; “nos han vencido, derrotados estamos, solo tenemos tres opciones; luchar hasta morir deshonrados, rendirnos o pactar con el enemigo, el objetivo es dejarles para ellos las glorias y los oropeles siempre que podamos quedarnos en la ciudad desarrollando nuestro proyecto”. Dudas, dudas y dudas asaltaban a los amigos mientras los buitres se agolpaban para darse un festín con la carroña y los consejeros del Rey y sus leguleyos disfrutaban de una noche de placer y desenfreno.

El Alcaide y sus consejeros definieron una estrategia diferente. Se fue en persona a ver al jefe de los comerciantes de sedas, ahora dueños de toda la ciudad salvo su pequeño fortín. “La ciudad está infestada, habéis logrado la gloria pero no queréis quedaros, ¿pactamos?”.

El Rey de los Sederos le reconoció que no le interesaba la ciudad sino la gloria y esta… ya la había logrado. Se manifestó dispuesto a buscar un acuerdo que fuera honroso para todos.

Mientras los buitres seguían acechando, incluso reclutando próximos al Alcaide, ambas partes negociaron en secreto, “¿qué ocurre con la ciudad que sigue viva?” se preguntaban muchos, entre ellos los leguleyos que todavía querían más y más y los guerreros del lejano Guatemoc que también aspiraban a los restos.

Un año entero fué necesario para firmar un acuerdo que permitiera al Rey Sedero irse con el poco botín que quedaba en la ciudad y al alcaide y sus consejeros quedarse con la misma para desarrollar su proyecto de ciudad que, poco a poco, tomaba forma. 

 Un día de primavera que apareció frío y soleado, el Alcaide y sus consejeros reunieron a los habitantes de la ciudad y les dijeron; “hoy es un gran día, el comienzo de una nueva era, ayer firmamos La Paz definitiva, ahora toca trabajar por reconstruir lo bueno y crear nuevas actividades, no será fácil, será largo pero a partir de ahora somos nosotros los dueños de nuestro propio futuro”. 

 Aquí acaba una larga historia y empieza una nueva y compleja, todavía más larga…
Santiago Barba Vera.

Abril 2017

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De la aeronáutica a la economía circular

Hace ya 30 años, un grupo de personas tuvo una visión, supo intuir que al final del túnel de la crisis de los 80 las industrias aeronáutica y eólica podrían ser, tal vez, en el futuro, industrias generadoras de empleo, de riqueza, de oportunidades de negocio.

No sin riesgo, con esa visión, con el apoyo del Gobierno Vasco y con grandes equipos gestores con ideas de futuro, se creó una industria que, hoy sabemos, ha sido capaz de innovar, de reaccionar, de crear 3.000 empleos y de ser referencia mundial de lo que la industria vasca puede ser. ITP o Gamesa han sido y siguen siendo las joyas industriales de Euskadi, pero no son las únicas

Salvando muchas diferencias, hoy algunos hemos apostado por ver luz al final de la crisis actual, por tener una nueva visión, hoy intuimos que la economía circular, el reciclaje, la energía y el medio ambiente son, y pueden ser, los sectores de futuro, generadores de empleo, de riqueza y de oportunidades de negocio y desarrollo. 

Por eso apostamos,  invertimos y creamos  empleo industrial de calidad en una Euskadi que necesita nuevos sectores que traccionen la economía, que necesita equipos y personas que arriesguen, que se atrevan, que tengan visión y que sean capaces de poner iniciativas en marcha aunque el entorno no ayude, no apoye y no entienda.

Hemos aceptado el reto y el riesgo con mucho menos apoyo, lo vamos a llevar a cabo y muchos de los que ahora nos miran raro, muchos de los que ven exceso de riesgo, dentro de unos años -no me cabe duda- dirán; “estuvimos con ellos desde el inicio“.

Todos los comienzos son complicados, arriesgados y duros a la par que ilusionantes. Creo que estamos en un momento similar al de la ITP o Gamesa de fin de los 80, y también creo que dentro de 15 años seremos una gran referencia industrial, de innovación, de desarrollo y de la osadía de Euskadi y sus personas en el mundo.

Santiago Barba Vera

Marzo 2017

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Porvenir…

Os adjunto un artículo de Santiago Niño Becerra que me ha parecido de triste interés.
Es la política del “riesgo cero”, del “yo no lo veo” que tan bien aplica la banca, o la del Unamuniano “que inventen ellos”, pero también el resultado de un sistema en que se prima la seguridad sobre el riesgo.

Menos mal que hay muchas empresas y personas con la mente abierta, dispuestos a probar, experimentar y encontrar nuevos productos y servicios.

Porvenir

Santiago Niño Becerra – Martes, 07 de Marzo.

Hace unos días recibí un mail.

“Hace un año creo que estuvimos hablando de toda esta revolución en la que estamos inmersos y que se denomina Industria 4.0. En este año seguimos viendo cómo van evolucionando los temas. Como creo te comenté trabajo en un Centro Tecnológico, se llama (nombre). Alineado con la innovación te voy a contar una anécdota que me ocurrió a mí, es decir esto no es una historia que me han contado, es una cosa que he vivido.

Resulta que nuestro trabajo consiste en estar continuamente transfiriendo tecnología hacia las empresas para que cada vez el tejido industrial sea más competitivo. Por lo que viajamos mucho como “perros sabuesos” buscando soluciones entre diferentes proveedores y vemos cómo podemos aplicarlo en nuestra cartera de clientes. En una de mis visitas a un país del este de Europa, (donde hay buenos científicos), encontré un material que en principio tenía unas propiedades superiores a los que usamos habitualmente en la parte occidental.

Acordé con el laboratorio que iba a testear el material en condiciones reales (en alguno de mis clientes) y que ya hablaríamos en función de los resultados. Aquí comienza la anécdota. Tras acuerdos de confidencialidad y propiedad compré 4000 euros de material, el precio era competitivo.

De vuelta a España, me fui a un (utilizador de materiales de esa tipología), con él que ya trabajaba. Le hablé del material, le conté lo que yo esperaba y le propuse hacer una prueba en su máquina. Le propuse cubrir los costes de la prueba al 50% entre ambos. Es decir yo le ponía el material y el fabricaba la herramienta. Contestación del CEO: “no me veo con fuerza de proponer al consejo gastar 4000 euros en una prueba de este tipo”. Ten en cuenta que la empresa andará por los 20 millones de euros de facturación.

Como soy un tipo muy optimista me fui a otro cliente. Este también (del mismo tipo) pero en este caso la facturación se triplica respecto del anterior para que el “impacto” del coste de la prueba no les frenara. Contestación (prepárate que este es fuerte): ‘Yo en estas cosas no creo’.

Tras pensarlo, me fui a otro competencia de los dos anteriores pero esta vez en Alemania. Y les hice la misma propuesta. Contestación: A los 20 minutos de enviarles el e-mail. “Ok, no hay problema. Vamos a probar ese material. Solo te pedimos una condición. Si este material funciona y la mejora es sustancial queremos exclusividad de uso en nuestro sector por 3 años, es decir nuestros competidores no tendrán acceso a este material por tres años”.

Esta historia me viene muchas veces a la cabeza, y no tengo respuesta a la pregunta, ¿Dónde está la diferencia?, mismo sector, mismos procesos……la única diferencia es el país de origen. Por lo que debe haber algo cultural o educacional que hace que no funcionemos. Y sean otros lo que se aprovechan de ciertos desarrollos. Y aquí es donde nuevamente te muestro mi preocupación por la oportunidad que podemos dejar pasar alrededor de la Industria 4.0. Las empresas no están listas para acometer los procesos que se vienen encima”.

Mi respuesta fue:

“Confidencia por confidencia. (Y lo mío es más gordo y también lo viví). Hace años, es decir, no es de ayer, un director de control de calidad de una compañía industrial española líder nacional en su sector me dijo: ‘Cualquier inversión que proponga hacer en mi laboratorio, sea cual sea el importe, he de demostrar que podrá ser amortizada en seis meses’.

España no está en la liga que Ud. apunta. Es un mix de falta de recursos, miedo a equivocarse, falta de horizonte, … Hace un par de años, una alumna muy buena, unos días antes de graduarse, me dijo: ‘El turismo, no nos engañemos, esa es la posibilidad de España, cualquier otra cosa es utopía’”.

Me respondió:

“En innovación hoy en día retornos de inversión menores a un año son el pan nuestro de cada día. A mis clientes siempre les digo: “Imagina que yo tuviera algo impresionante que impactará brutalmente en tu negocio y con retorno de inversión inferior al año, … No se llamaría proyecto de innovación, se llamaría startup que amenazaría seriamente la supervivencia de tu negocio, así que ten cuidado con lo que deseas”.

Por eso insisto, es vital un sistema educativo y un cambio de valores radical. Y no veo a los que deben cambiar estos temas en sintonía… De esto hay que hablar si queremos que nuestras pensiones sean sostenibles. Yo no me resigno a que esto siga así, aunque nuestra peregrinación sea en el desierto”.

Le respondí:

“Pienso que, como apuntó Rifkin, hacia lo que vamos es hacia un 5% que genere el 100% del PIB y el resto renta básica, marihuana legal y mucho ocio casi gratis. Cualquier otra cosa no la veo sostenible”.

Y me repondió:

“Comparto tu visión, aunque hasta cierto punto soy un romántico y me quiero resignar”

Uds. mismos.

Santiago Barba Vera

Marzo 2017 

Categories: Gestion general